El patrimonio arquitectónico de Noruega se compone de muchos tipos de construcciones diferentes, desde ruinas, iglesias de madera y otros tipos de edificios medievales hasta construcciones variadas e instalaciones más recientes y complejas. Gran parte del patrimonio arquitectónico antiguo de Noruega está relacionado con la agricultura.
La conservación del patrimonio arquitectónico es importante por muchas razones. Primero, porque supone una fuente única de conocimiento acerca del pasado de un país. Los edificios pueden tener un valor simbólico para una comunidad determinada, lo que se une al sentimiento histórico y de identidad de sus habitantes. También es importante conservar las cualidades estéticas y artísticas, Y por último, es esencial una gestión razonable del patrimonio arquitectónico como parte del esfuerzo global para alcanzar un desarrollo sostenible y reducir el consumo de los recursos materiales y de la contaminación.
Las zonas urbanizadas constituyen una parte substancial del capital total de Noruega. Por esta razón, una buena gestión del patrimonio arquitectónico implica hacer un uso razonable de gran parte de las inversiones totales de la sociedad, tanto en términos económicos como medioambientales. Estudios recientes han demostrado que el mantenimiento de los edificios antiguos, en lugar de derribarlos y volver a construir, puede reducir de manera notable los niveles de contaminación y disminuir la generación de deshechos y el consumo de energía. En otras palabras, proteger los edificios supone una contribución importante y directa al desarrollo sostenible.
En Noruega se realiza un registro de todos los edificios antiguos, que se incluye en un único archivo a escala nacional. Todas las autoridades locales de todo el país tienen acceso a este archivo en un registro oficial de propiedades terrenales, direcciones y edificios (el registro GAB). El Directorio del Patrimonio Cultural ha presentado el registro nacional de Askeladden sobre los monumentos y lugares protegidos arqueológica y arquitectónicamente. Supone una poderosa herramienta para recabar información sobre monumentos y yacimientos a la hora de realizar cualquier proyecto de planificación municipal.
Los rápidos cambios que están teniendo lugar en la sociedad actual añaden presión sobre ciertos aspectos del patrimonio arquitectónico, por ejemplo, en las zonas urbanas y de tradición industrial. Las autoridades noruegas han adoptado un fuerte compromiso para tomar parte activa en los procesos de desarrollo urbanístico, con objeto de fomentar el papel que juega el patrimonio arquitectónico de Noruega como fuente vital para desarrollar un sentimiento de identidad y continuidad. Este esfuerzo no sólo aumenta el estado de bienestar de la población, sino que también sirve para ilustrar el modo posible de combinar con éxito conservación y desarrollo.
Las 28 iglesias de madera que existen en Noruega están consideradas como una contribución importante al patrimonio arquitectónico de la humanidad. El Consejo para la Protección del Patrimonio Cultural ha lanzado un programa especial para asegurar la conservación de todas ellas.
Por el Directorio Noruego del Patrimonio Cultural