Información General

El patrimonio cultural de un país se compone de todos los vestigios de actividad humana existentes en un entorno físico determinado, y son fuentes de información irremplazables sobre la vida y costumbres de los pueblos, y sobre la evolución histórica de los oficios, las técnicas y el arte. Dado el hecho de que los monumentos y yacimientos arqueológicos son recursos no renovables, su gestión debe basarse en perspectivas a largo plazo. Los monumentos culturales y yacimientos arqueológicos suponen también para mucha gente una fuente de experiencia estética y emocional, y las sociedades modernas pueden sin duda beneficiarse de la conservación y el uso activo de su patrimonio cultural.

El Consejo para la Protección del Patrimonio Cultural es el responsable del mantenimiento de todos los monumentos, yacimientos y entornos culturales de carácter arqueológico y arquitectónico de acuerdo con la legislación vigente. Este Consejo está bajo los auspicios del Ministerio de Medio Ambiente y desempeña un papel primordial en la gestión pública del medio ambiente.

En cada provincia existe una delegación responsable de la conservación cultural que está, a su vez, en conexión con las instituciones de la administración central encargadas de los asuntos culturales. La función de esta delegación consiste en aconsejar a las autoridades de cada provincia sobre cuestiones de gestión del patrimonio cultural, y asegurarse que los monumentos, yacimientos y entornos culturales protegidos se tengan en cuenta en los proyectos de planificación en provincias y municipios. En las regiones sami, el Sámediggi (Parlamento Sami) también realiza esas funciones al actuar como delegación del patrimonio cultural.

Los Museos Arqueológicos dirigen las excavaciones e investigaciones de monumentos y yacimientos arqueológicos. 
Los Museos Marítimos son responsables de los monumentos en el fondo marino.

De acuerdo con la Ley sobre el Patrimonio Cultural, en Svalbard es la Oficina del Gobernador la que se encarga de la conservación del patrimonio.

La Ley sobre el Patrimonio Cultural regula la gestión de dicho patrimonio cultural, y estipula que es responsabilidad nacional salvaguardar los monumentos, yacimientos y entornos culturales de carácter arqueológico y arquitectónico “como parte de nuestra identidad y herencia cultural y como un elemento básico en la gestión total de los recursos y del medio ambiente.” Según lo estipulado en esta Ley, el Consejo para la Protección del Patrimonio Cultural tiene potestad para imponer cualquier orden de protección de edificios, grupos de edificios y entornos culturales. La Ley sobre el Patrimonio Cultural también regula las relaciones entre las autoridades y los propietarios de monumentos y yacimientos protegidos. Sin embargo, sólo una parte del patrimonio cultural de Noruega se encuentra protegido de este modo. Hay un gran número de edificios y otro tipo de monumentos y yacimientos que se considera merecen protección dadas sus cualidades y su importancia en el entorno en el que se encuentran. Se puede recurrir a otras leyes para solicitar la protección del patrimonio, entre las que se encuentra la Ley sobre Construcción y Planificación. Sin embargo, la mejor manera de conservar el patrimonio es estimular a los propietarios de monumentos y yacimientos a mantener estas propiedades de gran valor cultural, estén o no protegidas por la ley. 


Fuente: Por el Directorio Noruego del Patrimonio Cultural   |   Comparta en su red   |   print