Recursos Energéticos

El uso per capita de recursos energéticos naturales es muy alto en Noruega, y la energía hidroeléctrica representa la más importante. La topografía y la situación hidrológica del país provoca que las precipitaciones se concentren en las regiones occidentales, que a su vez se transforman en corrientes de agua que descienden a través de cascadas y cuencas fluviales. Una multitud de lagos naturales y aguas concentradas en las altas altitudes en zonas de montaña poco habitadas o deshabitadas ha hecho posible la construcción de una serie de diques y depósitos que almacenan el agua durante la primavera, el verano y el otoño para su uso durante el invierno.

La otra fuente importante de energía para uso doméstico es el petróleo que se extrae en las plataformas continentales noruegas. Se estima que las reservas totales de petróleo en Noruega ascienden a 13´2 billones de metros cúbico estándar (Sm3 oe). La mayoría de los productos derivados del petróleo se exportan, pero dentro del país el crudo se utiliza principalmente para la producción de combustible para vehículos, calefacción para uso doméstico e industrial y como materia prima para el sector petroquímico.

Se extrae carbón en Spitsbergen en el archipiélago de Svalbard, pero no supone un componente importante en el abastecimiento de energía.

Además de la energía hidroeléctrica, otras formas de energía renovables utilizadas en Noruega son la energía de las ondas, energía solar, energía eólica y biomasa. Estas formas de energía alternativa podrían proporcionar unos 20 TWh al año. Noruega tiene la posibilidad de explotar la energía eólica especialmente en las zonas costeras, pero el coste de las instalaciones todavía sigue siendo alto. También se pueden utilizar bombas que funcionan con energía eléctrica para la extracción de calor del subsuelo y otras zonas circundantes con el objeto de satisfacer la demanda de calefacción.

Normalmente las viviendas se construyen intentando sacar el máximo partido del calor natural del sol, que también se aprovecha, por ejemplo, para la fabricación de paneles solares para equipos de iluminación, radio y televisión en casas y cabañas para vacaciones. La biomasa, por ejemplo, las virutas de madera y otros materiales biológicos procedentes de la agricultura y la industria también se utiliza en cierta medida, pero todavía no han alcanzado todas sus posibilidades. La energía de las ondas ha sido objeto de extensas investigaciones pero hasta ahora sólo se ha introducido a pequeña escala.


Fuente: Edición basada en la Enciclopedia Noruega publicada por Aschehoug y Gyldendal / Asbjørn Vinjar   |   Comparta en su red   |   print