El convenio sobre el Espacio Económico Europeo – Acuerdo EEE – entró en vigor en enero de 1994. El instrumento abarca a los 27 países de la UE y tres de la EFTA (Asociación Europea de Libre Comercio), Islandia, Liechtenstein y Noruega, y es el acuerdo internacional de mayor envergadura y extensión suscrito por Noruega.
Acceso al mercado único de la UE
El Acuerdo EEE asegura la participación noruega en el mercado único, con libre circulación de productos, servicios, capital y personas. Esto implica, entre otras cosas, que un producto que haya sido aprobado en un país conforme a una normativa común será, por regla general, legal también en los demás países de la asociación. Los empleados y estudiantes de otros países miembros del EEE tienen, en principio, derecho a trato igualitario respecto de los habitantes del país anfitrión, incluso en temas relacionados con la seguridad social y homologación de calificaciones profesionales.
Armonización de leyes
El funcionamiento del mercado europeo hace imprescindible la armonización de las leyes que lo regulan. En la medida que la UE aprueba nuevas reglas para el mercado interno, estas son incorporadas también en la legislación noruega. Las reglas son aprobadas mediante resoluciones del Comité EEE, donde los países de la EFTA y la Comisión Europea están representados. Todas las nuevas reglas aprobadas de esta forma deben ser implantadas en las legislaciones y normativas de los países miembros. A junio de 2010, Noruega ha dado vigencia nacional a alrededor de 7.000 directivas emanadas del Acuerdo EEE.
Apoyo noruego para el desarrollo europeo
Los aportes de los países del EEE/EFTA para el desarrollo económico y social de los países menos desarrollados de la UE ha sido desde el comienzo parte del Acuerdo EEE. Estas iniciativas han sido considerablemente desarrolladas desde la firma del acuerdo. Mediante dos sistemas de financiación, Noruega aportará 347 millones de euro anuales, hasta 2014, para objetivos de desarrollo e inversión en los países beneficiarios. Los sistemas son administrados por los beneficiarios; es decir, los propios países receptores son responsables de proponer, ejecutar y controlar los proyectos que reciben apoyo económico.
Los aportes se concentran en áreas como la protección ambiental, el desarrollo sostenible, el patrimonio cultural, la educación e investigación científica, control fronterizo externo más eficaz y fortalecimiento del sistema judicial, atención de menores y salud. Aparte de contribuir a la eliminación de las diferencias socioeconómicas en la región del EEE, los fondos aportados derivan en una mayor cooperación entre Noruega y los países beneficiarios.